Mala conciencia

Relatos (Plato fuerte)
[Este relato es la secuela del relato titulado "Puta suerte", que forma parte del libro Negra, fría, dura y en tu boca] Me había prometido a mí mismo no volver a pisar aquel barrio. Durante un par de meses me mantuve alejado, escondido en la pensión más barata y menos higiénica de Aluche. Al principio, no sabía qué era lo que me retenía allí. ¿Por qué no andaba ya tomando el sol en alguna playa de Cuba o Puerto Rico? En su momento, me dije que usaría el dinero para cambiar de vida. Pero es más fácil decir algo, que hacerlo. Cuando uno siempre ha sido un gusano y no una mariposa, no es sencillo el tránsito de convertirse en un capullo. Todo lleva su tiempo. Para empezar, había comenzado…
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