Dedos

Microrreflexiones (Entrantes)
Tengo una herida en el corazón. No es una metáfora cursi, es una herida que tengo en el dedo corazón. Es la parte que menos me gusta de mis manos: Es un corte que me practiqué en ese dedo con un cúter, desensamblando una caja vacía. La herida era algo profunda y no se cerró bien y acabó formando una cicatriz abultada de un leve tono rosáceo. Gajes de trabajar en un almacén… Aunque, otras profesiones no impliquen menos riesgo: Me dieron dos puntos en la cabeza al golpearme con un extintor, cuando trabajaba en una biblioteca. Mejor no preguntéis cómo. Pero me estoy desviando. Estaba hablando de mis dedos. A día de hoy, los miro y pienso: son raros. Larguiruchos y con alguna uña que otra de forma irregular.…
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Patagonia

Microrrelatos (Primer plato)
De crío, imaginaba la Patagonia como un lugar utópico, casi inexistente, un lugar legendario situado geográficamente en los confines del mundo, allá donde habitaban bestias marinas increíbles y donde se acababa el mar y uno caía al vacío en caso de no virar la ruta. La verdad es que, una vez allí, uno comprueba que no hay nada sacado de una novela de fantasía. Si acaso, los paisajes. Para llegar a la población más cercana de la Patagonia argentina hay que pasar antes por la burocracia de la aduana chilena (intensiva, intransigente y lenta), para terminar arribando a un pueblecito de casas de planta baja, fachadas de madera y techos a dos aguas, que circunda el lateral derecho del lago Lácar, y que recibe el nombre de San Martín de…
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